FP Sanidad

¿Puede el ejercicio físico mejorar la fibromialgia?

Justo López Gálvez
Dolor de espalda por la fibromialgia

Con  mucha probabilidad conozcáis a amigos o familiares que han sido diagnosticados de esta enfermedad o incluso alguno de vosotros podéis padecerla. El objetivo de este blog es intentar aclarar de la manera sencilla y lo más científica posible, ¿qué es la fibromialgia?, ¿qué sintomatología produce? y la cuestión más importante, ¿qué podemos hacer para intentar controlarla y/o mejorarla?

Empecemos por el principio, la Sociedad Española de Reumatología define la Fibromialgia como “una enfermedad de origen desconocido que se caracteriza por dolor crónico generalizado en el aparato locomotor”, es decir, en nuestras articulaciones. La Ser continua diciendo que  “además de dolor también pueden aparecer: fatiga intensa, alteraciones del sueño, depresión, ansiedad, rigidez articular, dolor de cabeza y un largo número de síntomas”. Es algo a tener en cuenta para las titulaciones de ciudados como Auxiliar de Enfermería o TCAE a distancia.

Debido a la gran cantidad de sintomatología que pueden aparecer en esta enfermedad es fácil encontrar a sujetos mal diagnosticados, es por eso que muchas veces la fibromialgia resulta ser un “cajón de sastre” donde muchos pacientes con dolor generalizado son diagnosticados de ella cuando realmente no lo son. Concluyendo lo expuesto anteriormente resaltar la importancia de un buen diagnóstico por parte del médico.

Una vez que hemos desarrollado la enfermedad, ¿hay tratamiento a seguir? ¿Cuál es? ¿Se puede hacer ejercicio? ¿Qué ejercicio? Son muchas las preguntas que los pacientes se hacen. En este blog vamos a intentar resolverlas en la medida de lo posible. En esta ocasión vamos a centrarnos en la parte que se refiere al ejercicio físico, y la respuesta es sí, si podemos y debemos realizar ejercicio físico, pero también es verdad que hay que cuidar determinados aspectos para que este sea un elemento positivo.

Mujer con fibromialgia

Las personas que sufren esta patología se caracterizan por tener un nivel de condición muscular y física muy pobre, tienden a estar siempre muy fatigados (producto también de su enfermedad), pueden presentar riesgo coronario y dolor por artrosis en la articulaciones que soportan mucha carga en el cuerpo como la cadera o las rodillas, además de sufrir en muchos casos depresión, lo cual se torna bastante lógico teniendo en cuenta el dolor continuo y limitante que tienen.

Teniendo en cuenta el perfil de paciente que son, es fácil adivinar que su adherencia a los programas de ejercicio es cuanto menos muy baja, por ello los profesionales del ejercicio físico debemos de proponer programas de actividad física que además de mejorar la enfermedad del paciente sean lo suficientemente atractivos como para integrarlo dentro de su estilo de vida.

 

 

 

A la hora de planificar un programa de ejercicio tenemos que valorar los siguientes conceptos:

  1. EJERCICIO EN AGUA: Se antoja como una propuestas excepcional, el trabajo en este medio facilita la movilidad de las articulaciones además permite trabajar a mayor intensidad y es divertido para los pacientes. Hay que tener en cuenta que la temperatura del agua debe ser superior a  28º de lo contrario podría ser muy perjudicial por la rigidez muscular generada. (Bidonde & col,2014 )
  2. EJERCICIOS DE FUERZA: Es un elemento básico a trabajar con estos pacientes, como hemos comentado anteriormente, tienen un tono muscular disminuido, su capacidad de desarrollar fuerza es muy baja y eso les reduce su independencia en la vida diaria además de agravarle la fatiga aguda que sufren. Las recomendaciones son realizar circuitos de 3-4 ejercicios con 3-4 repeticiones por ejercicio y un descanso entre repeticiones de 4”-5”  realizando 1-2 vueltas al circuito. Por tanto son sesiones muy livianas. Utilizar bandas elásticas puede ser un material muy interesante. Hay que tener mucho cuidado con las contracciones de tipo excéntrico que potencian el daño muscular y puede ser perjudicial. (SER, Guía de Fibromialgia 2015)
  3. EJERCICIO DE RESISTENCIA AERÓBICA: Si bien es verdad que son interesantes para que mejoren su consumo de oxígeno (salud cardiorespiratoria), al ser continuo les genera mucha fatiga y los intervalos de trabajo son muy reducidos. Se puede comenzar con 3 min e ir subiendo a 5´,10´,15´ hasta llegar a 20 minutos sesión. La frecuencia cardiaca de trabajo alrededor del 40% y sin pasar del 80%. Tai-chi, yoga, pilates son actividades beneficiosas siempre y cuando estén adaptadas e individualizadas. (SER, Consenso fibromialgia 2006).
  4. EJERCICIOS DE FLEXIBILIDAD: Es un pilar muy importante puesto que la fibromialgia genera rigidez muscular, es cierto que tiene que ser realizada de manera suave y progresiva y muy importante, controlando la respiración en todo momento. (ACSM , 2004)
  5. PLATAFORMA VIBRATORIA: Según las investigaciones científicas el trabajo con esta maquinaria genera sensaciones positivas en los pacientes relacionadas con la relajación muscular.
  6. MINIMIZAR SENSIBILIDAD CENTRAL (intensidad media-baja). Es muy importante este aspecto para que el ejercicio sea algo positivo y no genere más dolor. (SER, Guía de Fibromialgia 2015)
  7. INCREMENTOS GRADUALES DE LA INTENSIDAD. En este tipo de pacientes todavía es más importante que el aumento tanto en intensidad como series y repeticiones sea lo más gradual posible.
  8. PERSONALIZACIÓN DE LOS EJERCICIOS. Según las fases de dolor hay que modificar los ejercicios y su intensidad. Es importante reseñar que a diferencia del efecto que el ejercicio físico tiene en otras patologías, en la fibromialgia, los pacientes no experimentan grandes mejorías, en algunos casos pueden asociar un aumento de la fatiga o dolor al programa realizado. Realmente no es así, el empeoramiento de la sintomatología es producto de su enfermedad no obstante si eso ocurriera se recomienda parar el ejercicio físico hasta que el dolor se reduzca en un 75%.

Teniendo en cuenta todos los conceptos comentados, y atendiendo a las individualidades del paciente es muy probable que el ejercicio físico sea una herramienta muy positiva para las personas que sufran esta enfermedad, es más puede que sea una de las pocas herramientas que pueden ser beneficiosas para este tipo de enfermedades.

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