Te Orientamos

¿Cómo mejorar las técnicas de estudio para afrontar un examen?

Darío Domínguez
primer plano de una persona realizando un examen en un aula escolar con otro alumno en segundo plano

Aprender nuevos conocimientos es más fácil de lo que parece si se plantean las técnicas de estudio adecuadas. Si no ocurriera así, posiblemente esta práctica se volvería algo tediosa e incluso se acompañaría de nervios, un estado de ánimo que se multiplica y concentra en la recta final para afrontar un examen.

Es un hecho que los exámenes ponen nervioso a cualquier estudiante, ya que tiene la misma respuesta fisiológica que se da cuando se realiza una entrevista de trabajo, competición o en una conferencia donde se habla en público. Por ello, elegir métodos de estudios eficaces para superar una prueba puede ser crucial a la hora de marcar la diferencia entre la excelencia académica y el fracaso escolar.

El estrés y la ansiedad en los días previos a una evaluación surgen por una mala planificación o gestión. Para paliar esa sensación de agobio se deben emplear unas correctas técnicas de estudio, como, por ejemplo, el uso de esquemas o resúmenes. Uno de los problemas graves a la hora de aprender reside en ver las asignaturas como algo abstracto y adquirir los conocimientos como si no guardaran relación entre ellos.

Además de las técnicas de memorización, un método que se recomienda aplicar es desarrollar anotaciones breves y genéricas en los apuntes mediante pequeños resúmenes alineados como si fuese una historia. Este ejercicio hará que se tenga una explicación en pocas páginas acerca de qué trata la materia y ayudará a la captación de conocimientos, puesto que se conocerán los aspectos claves.

Otra de las recomendaciones es anotar todas las dudas que se planteen para llevarlas consigo el día de repaso, ya que a las convocatorias se deben acudir con todas las cuestiones resueltas. Asimismo, para afrontar correctamente las pruebas hay que realizar una temporalización del estudio donde se limiten muy bien los tiempos. De este modo, se llevará a cabo una planificación de exámenes para encuadrar las diferentes tareas que mejoren las posibilidades de aprobar o sacar buena nota.

Pasos para realizar una correcta preparación de exámenes

El primer paso será establecer un calendario. Parece algo sencillo, pero se deberá señalar cuáles serán los días que se podrá dedicar al estudio. Tiene que ser un objetivo realista, por ejemplo si se tiene en mente realizar un viaje en esta planificación obviamente no hay que señalar esa fecha para estudiar.

En segundo lugar se fijará un horario. Una vez constituido el periodo de aprendizaje se estipularán las horas e intervalos diarios para adquirir las nociones. En este caso, solo se reflejará el tiempo que va destinado a esta labor.

Y en tercer lugar, se determinará cuáles son las actividades complementarias que se desarrollarán para conseguir que las técnicas de estudio sean exitosas. Para ello, estos ejercicios no deberán estar relacionados con la preparación, por ejemplo, se necesitará tiempo de descanso y sueño para poder asentar la memoria a largo plazo.

Una vez que se hayan llevado a cabo estos métodos de estudio es recomendable usar algunas actividades que refuercen los contenidos al finalizar el día o un tema difícil. En este sentido, será necesario cumplir los objetivos que se hayan marcado desde el principio, pero si las metas se perciben poco alcanzables se aconseja reorientarlas a fin de que la motivación persista.

Es frecuente que los alumnos de Formación Profesional se encuentren ansiosos justo antes de empezar un examen. Frente a ello, lo que se debe hacer es bajar el nivel de activación del cuerpo con ejercicios breves de relajación que ayudarán a situar el estrés en un nivel menor, puesto que en la mayoría de los casos es un estado causante del efecto laguna o que la memoria se quede en blanco.

¿Quieres más información? ¡Pregúntanos!