FP Deporte

Sacar Tiempo Para Jugar: Actividades Fisicas

Jose Antonio G. de la Rosa

Últimamente estamos cansados de ver las comparaciones que realizan los diferentes padres sobre los hijos en relación a los estudios, el deporte, el comportamiento, etc. por tanto, este artículo está dirigido a profesionales que trabajan con los pequeños, como los titulados en TSEAS, y está encaminado al tiempo que destinan nuestro más pequeños de la casa a realizar actividades físicas y deportivas al aire libre.

Es tanta la rivalidad que existe entre ellos que un niño de tan sólo cuatro, está sometido a más de  ocho horas de actividades obligatorias con el único fin, de que sus propios padres alardeen y realicen comparaciones entre ellos. En la actualidad, un niño destina diariamente un mínimo de ocho horas a realizar actividades dirigidas e impuestas, ya que no sólo le basta con asistir al colegio, sino que una vez que terminan sus clases, tienen que ir a refuerzo de inglés, ya que el inglés es vital para el futuro del niño; a música porque sensorialmente la música le complementa todos los estados anímicos; a deporte para que mi hijo me quite de trabajar y pueda convertirse en Cristiano Ronaldo; a clases particulares para que repase todo lo que ha estudiado en el colegio, saque una muy buena nota y de mayor tenga un mejor puesto laboral,  y así un sinfín de actividades, donde el niño tiene tiempo para todo lo que quiere el padre/madre, menos para lo más importante… JUGAR Y APRENDER JUGANDO.

Si seguimos analizando este efecto de “hijo modelo” distinguimos que los padres destinan menos tiempo libre a esos niños, vemos menos niños en las calles jugando, los parques suelen estar vacío, es decir, estamos acortando el tiempo de diversión de esta población. Por tanto, yo me arriesgaría a preguntar a esos padres ¿crees que su hijo es feliz realizando tantas actividades impuestas?

Desde mi experiencia con el trabajo de habilidades básicas en niños de dos a cinco años, cada vez me doy cuenta de que los alumnos vienen con una motricidad menos desarrollada, ya que no tienen tiempo de jugar. Pues bien, yo les animaría a todos estos padres que lleven diariamente a su hijo a un parque, o lo apunten a un deporte, ya que este entorno es clave para desarrollar la motricidad de un alumno y de este modo aprender valores tan importante como, diversión, compañerismo, sacrificio, esfuerzo.

Siguiendo con esta línea os voy a exponer un caso real que me pasó con una familia de un alumno de cuatro años. Resulta que un día, la madre de este niño me comentó que últimamente no hacía caso en clase, en casa se comporta fatal e incluso realizaba conductas que anteriormente nunca había realizado. Tras treinta minutos de conversación, le indiqué que me dijese el día a día de su hijo, pues bien la respuesta fue la siguiente:

Mi hijo se levanta a las ocho de la mañana, lo llevo al colegio de ocho y media a dos de la tarde, seguidamente viene la profesora de inglés una hora, para a continuación realizarle actividades de refuerzo y concluir de seis a siete de la tarde con el deporte. Ojo, estamos hablando que un niño de cuatro años destina ocho horas diarias de estudio y una de deporte-juego.

Está claro que debido a las exigencias de la actualidad, nuestros alumnos deben de ser los mejores formados, saber idiomas, tener una cultura general, pero no podemos olvidarnos que son personas y que le gusta divertirse y pasarlo bien, por tanto, deben de tener su espacio, JUGAR Y DIVERTIRSE.

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