FP Deporte

La Consecuencia Del Último Paso: Vuelo Justo

Son muchos los deportes (sobre todo de cooperación/colaboración-oposición) que se caracterizan por tener una fase de vuelo justo antes de ejecutar cierto gesto técnico-táctico sobre un implemento para conseguir la meta o el objetivo final. Es algo que enseñamos en TSEAS.

Normalmente esta fase de vuelo justo, se utiliza para aumentar el momento de fuerza final (Ff) y como consecuencia incrementar el nivel de velocidad final (Vf), todo ello producido porque el momento inicial de fuerza (F0) es insuficiente para producir una cierta velocidad final (Vf) que nos permita tener la suficiente rapidez o eficiencia para conseguir nuestro objetivo (del deporte que sea) con el mayor éxito posible.

Intento explicarme, hablo de deportes como: baloncesto, voleibol, balonmano, rugby…y en menor medida fútbol y tenis. Aunque se puede asociar a cualquier gesto técnico que necesite conseguir una elevada fuerza o velocidad final, con un solo apoyo, pie ejecutor o “último paso”

Para no desviarme, este artículo se centra en cómo este último paso característico de ciertos deportes deriva con una alta probabilidad en la siguiente patología óseo-articular: la condromalacia rotuliana.

La condromalacia rotuliana es una patología englobada dentro de lo que llamamos síndrome patelo-femoral, caracterizada por una alteración del cartílago de la parte posterior de la rótula, es decir la que está en contacto con el fémur, y se caracteriza por dolor en la parte frontal y en el centro de la rodilla. (Castajo Oreja, M. (1994))

Lo que realmente resulta curioso, es la incidencia de esta lesión. Está claro que se producirá en la rodilla de la pierna con la que se realiza el último paso o vuelo justo, por lo que en deportistas diestros normalmente será mas común en la rodilla izquierda, mientras que en deportistas zurdos en la rodilla derecha.

Pero es otra curiosidad la que realmente me importa, y es que quizás esta, sea de las pocas lesiones que se producen mucho más en el deporte amateur o de bajo nivel que la élite deportiva. Y sus causas se achacan a que es problema biomecánico debido a un error en la técnica deportiva del gesto técnico en cuestión. Aparte de este motivo, estudiado por el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) se manejan otras posibilidades relacionadas con la ingesta de fármacos en deportistas de alto nivel para evitar este tipo de lesiones.

Esta curiosidad mía, por esta patología, (algo simple y “no peligrosa” dentro del mundo de las patologías) viene determinada por mis alumnos, y es que, un gran número de ellos (sobre todo los que entrenan a algún deporte de los anteriormente citados) presentan grandes malestares en una sola rodilla, la de la pierna ejecutora, hasta el punto que por dolor no puede seguir practicando su deporte.

Aparte de mis alumnos, yo mismo sufrí una condromalacia de rodilla izquierda, simplemente con los años de baloncesto que he practicado y sigo practicando.

Es por ello, que me gustaría dar un hilo positivo, a este escrito y es que la condromalacia rotuliana (siempre y cuando no supere el grado IV) se puede subsanar. Para ello es importante dar con un buen traumatólogo y que emita un tratamiento coherente (antiinflamatorio, reconstructor de cartílago y algún analgésico), guardar algún tiempo de reposo y realizar estiramientos.

Esperemos que con la formación de Técnicos en Enseñanza y Animación Sociodeportiva a distancia que enseñen una óptima técnica deportiva y si es preciso con los fármacos adecuados por parte de traumatólogos, se pueda reducir la incidencia de esta patología que priva disfrutar de los deportes que tiene un último paso.

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