FP Sanidad

¿Cuál es la compatibilidad entre los grupos sanguíneos?

José Enrique Larios

En la actualidad, la compatibilidad entre los grupos sanguíneos es una información que toda la población debería conocer, incluso fuera del ámbito sanitario, ya que este dato puede salvar las vidas de las personas. Los grupos sanguíneos son fundamentales en el momento de donar sangre, donar un órgano o hacer transfusiones. 

De igual manera, en las consultas médicas de ginecología también es importante hablar sobre los tipos de sangre para saber si hay algún riesgo en el embarazo. Uno de los especialistas que debería conocer la compatibilidad sanguínea es el Auxiliar en Enfermería.

Según datos del Ministerio de Sanidad, en España en 2019 se realizaron 1.685.527 donaciones de sangre, cuyas transfusiones fueron destinadas, principalmente, a tratamientos oncológicos, partos, intervenciones quirúrgicas y tratamiento crónico. Los tipos de grupos sanguíneos más demandados fueron el 0+ y A+, presentes en la mayoría de la población.

Un paseo por la historia de los grupos sanguíneos

El descubrimiento del sistema AB0 y sistema Rh se remonta a finales del siglo XV, con períodos de oscurantismo científico que suponían la muerte de los pacientes. Los primeros intentos para investigar los grupos sanguíneos se hicieron en 1492, cuando el Papa Inocenccio VIII moría tras recibir una transfusión de sangre de tres niños de diez años. Dos siglos más tarde, gracias a las exploraciones de William Harvey sobre la circulación sanguínea, los experimentos en animales se hicieron más frecuentes.

No fue hasta 1667 cuando el doctor Jean-Baptiste Denys consiguió realizar la primera transfusión de sangre con éxito en un niño de 15 años. En este caso, se utilizó la compatibilidad sanguínea de animales (oveja y carnero) en pequeñas cantidades. Sin embargo, las investigaciones de Denys con sangre animal cayeron en el olvido.

El interés por saber sobre los grupos sanguíneos no volvió a estar en auge hasta la primera década del siglo XIX con el descubrimiento de la existencia de distintos tipos de sangre. Esto permitió, en la práctica, comenzar a realizar pruebas de compatibilidad sanguínea, observando los fenómenos que sucedían al mezclar un poco de sangre de donante con la del receptor.

Los descubrimientos más interesantes fueron llevados a cabo por James Blundell quien realizó con éxito la primera transfusión de sangre humana para el tratamiento de la hemorragia postparto o la primera transfusión de sangre completa para tratar la hemofilia. 

El sistema AB0

A principios del siglo XX, el austríaco Karl Landsteiner dio con la clave al descubrir que los rechazos de las transfusiones se debían a una reacción inmunológica que sucedía cuando el receptor de la sangre tenía anticuerpos específicos contra las células sanguíneas del donante. 

Gracias a los experimentos de Landsteiner se pudo determinar los grupos sanguíneos en humanos y permitió que las transfusiones de sangre comenzaran a ser más seguras. El gen AB0 está formado por tres alelos A, B y 0 de manera que según los antígenos que se tengan o no en los glóbulos rojos se pueden distinguir cuatro grupos: Grupo A, Grupo B, Grupo AB y Grupo 0.

El sistema Rh

Las investigaciones de Karl Landsteiner continuaron y, en 1940, junto a Alexander Salomon Wiener descubrió otro antígeno en los glóbulos rojos, al cual bautizaron como factor Rh, al que también se le conoce como Antígeno D. Si hay presencia de dicho antígeno, el glóbulo será Rh positivo y si hay ausencia será Rh negativo. Generalmente, este último no causa ningún problema en la salud de las personas, pero sí es importante tener en cuenta durante el embarazo.

Relación de los grupos sanguíneos y los glóbulos rojos

La sangre está formada por una parte líquida, conocida como plasma, donde se encuentran las proteínas y las sales minerales. Pero también está compuesta de una parte sólida que contiene los glóbulos blancos, plaquetas y glóbulos rojos. En este sentido, los grupos sanguíneos vienen determinados por unas moléculas que se encuentran en la superficie de los glóbulos rojos, conocidas como antígenos.

Cada tipo de estas células tienen una función distinta en la sangre:

  • Glóbulos blancos o leucocitos: se encargan de defender el organismo contra el ataque de virus, bacterias, hongos y parásitos.
  • Plaquetas o trombocitos: son fragmentos de células que protegen la pared de los vasos sanguíneos para impedir el sangrado. Además producen sustancias para que las heridas cicatricen.
  • Glóbulos rojos o hematíes: son las células más numerosas de la sangre y aportan el color rojo a esta. Se encargan de transportar el oxígeno desde los pulmones hasta el resto de los tejidos.

Compatibilidad de los grupos sanguíneos

Una de las funciones del Auxiliar de Enfermería es conocer la compatibilidad de los grupos sanguíneos. Para ello, deben tener en cuenta el sistema AB0 y el sistema Rh, ya que no todos los tipos de sangre son similares. En la siguiente tabla se puede observar la compatibilidad sanguínea a la hora de donar y recibir sangre:

 

DONAR

RECIBIR

A+

A+, AB+

A+, A-, 0+, 0-

A-

A+, A-, AB+, AB-

A-, 0-

B+

B+, AB+

B+, B-, 0+, 0-

B-

B+, B-, AB+, AB-

B-, 0-

AB+

AB+

Todos los grupos

AB-

AB+, AB-

A-, B-, AB-, 0-

0+

A+, B+, AB+, 0+

0+, 0-

0-

Todos los grupos

0-

Como se contempla, entre los grupos sanguíneos también pueden haber incompatibilidades que pueden causar consecuencias graves para la salud. En España, los tipos de sangre más frecuente son aquellos en los que predomina el factor Rh positivo. Los que destacan son el A+ (36%), el 0+ (35%) y el B+ (8%).

Un punto importante a tener en cuenta es que las personas con el tipo sanguíneo AB+ se las conoce como receptores universales, es decir, pueden recibir la sangre de cualquier persona. Sin embargo, aquellos ciudadanos que son 0- se les denominan donantes universales, ya que pueden dar su sangre a cualquier persona sin riesgo de rechazo.

El sistema Rh en el embarazo

Durante las etapas del embarazo los sanitarios, entre ellos, los graduados en Auxiliar de Enfermería a distancia, tendrán que tener en cuenta el sistema Rh para tomar ciertas precauciones sanitarias que puedan afectar a la madre o al feto. En el caso de que la mujer tenga un factor Rh negativo, menos común, y el bebé tuviera uno positivo ambos tipos de sangre entrarían en contacto y producirían complicaciones

Esta incompatibilidad entre los grupos sanguíneos puede suponer que el feto tenga anemia o incluso la muerte de este, ya que los anticuerpos generados podrían traspasar la placenta y atacar a los glóbulos rojos del bebé. Para controlar el problema, en las primeras consultas prenatales se realizará un análisis de sangre para conocer los grupos sanguíneos y su factor Rh para implantar las medidas necesarias a lo largo del embarazo y tras el parto.

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