FP Sanidad

Conocimientos del técnico auxiliar de enfermería sobre el Soporte Vital Básico (I)

Miguel Gonzalez Lopez
Haciendo RCP de auxiliar de enfermería

Todo profesional sanitario debe conocer el protocolo a seguir en caso de una parada cardiorrespiratoria. Los titulados en técnico auxiliar de enfermería o a distancia no son una excepción. El Soporte Vital Básico (SVB) es el conjunto de maniobras que permiten identificar si una persona está en situación de parada cardiorrespiratoria (PCR) y, si así fuese, realizar una pseudo-sustitución temporal de las funciones respiratoria y circulatoria, sin ningún equipamiento específico, hasta que la víctima pueda recibir un tratamiento más cualificado.

El SVB hay que iniciarla lo antes posible. Su objetivo fundamental es conseguir la oxigenación de emergencia de los tejidos para reducir el daño cerebral y otros órganos vitales, así como alertar a los servicios de emergencia lo antes posible.

Las maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP) básica son fáciles de aprender y cualquier persona puede realizarlas con un entrenamiento adecuado. Todos los profesionales sanitarios deberían conocer y entrenarse en estas maniobras.

El protocolo a seguir en el SVB está incluido dentro de la llamada cadena de supervivencia.

Numerosos estudios demuestran que sin una correcta gestión de la cadena de supervivencia, pueden pasar entre 10 y 15 minutos en que la víctima reciba ayuda, hallándose cifras de supervivencia del 2%. Si el proceso de la cadena se hace adecuadamente (se alerta a los servicios de emergencia en el momento de diagnosticar el paro, se inicia una RCP precoz, y se aplica un desfibrilador externo antes de que lleguen los servicios de emergencia) la supervivencia asciende hasta el 40%.

La desfibrilación semiautomática (DESA), de la que hablaremos más adelante, debe incorporarse en la formación de la RCP básica a la población general.

SECUENCIA DE ACTUACIÓN EN EL SOPORTE VITAL BÁSICO

Los pasos del Soporte vital básico o SVB son:

  1. Conseguir nuestra seguridad y la de la víctima.
  2. Comprobar nivel de consciencia.
  3. Pedir ayuda.
  4. Abrir vía aérea.
  5. Comprobar respiración.
  6. Alertar a los servicios de emergencia.
  7. Masaje cardíaco.
  8. Comprobar eficacia de la RCP.

Conseguir nuestra seguridad

Es esencial la seguridad del reanimador y la víctima. Antes de actuar ante ninguna víctima lo primero es comprobar que la zona sea segura para actuar en ella. Sólo se debe movilizar al paciente si se encuentra en un lugar peligroso (para el accidentado y/o el reanimador) o si su situación o posición no son adecuadas en caso de precisar RCP.

Comprobar nivel de consciencia

Para ello nos acercaremos a la víctima tendida en el suelo y colocando nuestras manos sobres sus hombros le gritaremos enérgicamente y lo agitaremos con suavidad.

Si ante estos estímulos responde nuestra función será la de ofrecer nuestra ayuda, preguntarnos por qué estaba en el suelo y avisar a los servicios de urgencias si fuese necesario.

En caso contrario de no hallar respuesta a los estímulos consideraremos la inconsciencia de esta persona, y gritaremos pidiendo ayuda si nos encontramos solos. En un paciente inconsciente una de las causas más comunes de muerte es la caída de la lengua obstruyendo la vía aérea, por lo que deberemos abrirla realizando la maniobra frente-mentón (o tracción mandibular si se sospecha lesión cervical). Con el paciente en decúbito supino, colocaremos nuestra mano no dominante sobre la frente de la victima hiperextendiendo el cuello, y con los dedos índice y corazón de la dominante empujaremos el mentón hacia arriba.

Técnica de Soporte vital básico

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