FP Sanidad

Alimentos Prohibidos Durante El Embarazo

Vanessa de Haro
Alimentos prohibidos en el embarazo

La alimentación durante el embarazo es un factor clave en el correcto desarrollo del bebé. Para la formación del nuevo ser se precisa un aporte de nutrientes que deben ser adecuados en cantidad y calidad con el objetivo de favorecer que el proceso sea óptimo.

De igual modo que hay una serie de productos nutricionales beneficiosos para el desarrollo del feto, también existen ciertos alimentos prohibidos durante el embarazo por diversos motivos. Un Técnico Superior en Dietética podrá aconsejar a la futura madre sobre cómo debe ser la dieta en su embarazo, teniendo en cuenta una serie de advertencias y recomendaciones.

¿Cómo debe ser la alimentación para embarazadas?

Salvo que sea prescrito por el personal de ginecología u obstetricia que haga el seguimiento del embarazo, la alimentación para embarazadas no debe ceñirse a ningún régimen especial. Como norma general su dieta debe ser equilibrada, como la dieta mediterránea, tratando de comer alimentos reales que aporten nutrientes tanto a la madre como al bebé.

No hay por sí mismo ningún alimento prohibido durante el embarazo, salvo que la embarazada padezca de alguna dolencia o enfermedad concreta. Sin embargo, sí que existen alimentos que no se deberían consumir crudos, otros que sólo deberían consumirse en pequeñas cantidades y otros que por precaución deberían ser evitados.

¿Qué productos podrían ser peligrosos para la alimentación durante el embarazo?

Aunque, como se ha dicho anteriormente no existen como tal alimentos prohibidos durante el embarazo, sí que es aconsejable evitar el consumo de algunos productos que, por sus condiciones de procesamiento o por su composición puedan contener elementos perjudiciales para el desarrollo del feto, como por ejemplo determinadas bacterias. En esta lista de productos destacan:

  • Carne, cruda o poco cocida: las mismas bacterias y parásitos que se pueden encontrar en frutas y verduras frescas pueden darse también en la carne cruda o poco hecha. Como norma general, la mujer gestante no debería comer carne si no está totalmente cocida o cocinada al menos a 65ºC.
  • Quesos y leche no pasteurizados: debido al riesgo de contraer Listeria no se aconseja ingerir estos alimentos durante el embarazo. Los quesos a evitar serían el brie, camembert, feta, queso azul o queso fresco sin pasteurizar.
  • Pescado crudo: los pescados crudos o poco cocidos son otra gran fuente de bacterias, parásitos y patógenos que pueden transmitir infecciones tanto a la madre gestante como al bebé. Uno de los patógenos más conocidos y temidos, sobre todo en el embarazo, es el anisakis. Se recomienda evitar el consumo de pescado crudo fuera de casa ya que, aunque desde 2006 es obligatorio que el pescado esté congelado durante un tiempo estipulado, no podemos controlar este cumplimiento al 100% salvo en nuestro hogar. Si se decide comer pescado crudo en casa este debería permanecer congelado durante al menos 48 horas antes de su consumo.
  • Pescados grandes: algunos acumulan grandes cantidades de mercurio. Los pescados que mayor cantidad de mercurio son aquellos que a lo largo de su cadena alimenticia van alimentándose a su vez de otros pescados: tiburón, pez espada, caballa o atún, entre otros.
  • Huevos crudos y salsas caseras: la elaboración de alimentos con huevos crudos presenta un alto riesgo de infección por Salmonella en la población general, sobre todo en la mujer gestante. No obstante, la mayoría de productos comercializados no presentan riesgos al estar compuestos de huevos pasteurizados. Por tanto, habría que evitar este tipo de productos cuando la fabricación sea casera.
  • Café y bebidas con cafeína: hay estudios que indican que con moderación el consumo de café no sería muy perjudicial durante el embarazo. No olvidemos que hay otros alimentos que pueden contener cafeína y otras sustancias excitantes, como los refrescos de cola, chocolate o el té.
  • Sal: se recomienda reducir su consumo para prevenir hipertensión arterial, retención de líquidos y otros problemas derivados de estas patologías.
  • Alimentos sin lavar: la importancia del lavado eficaz de frutas, verduras y hortalizas antes de consumirlas no es exclusiva del periodo de gestación, pero sí es cierto que durante el embarazo este hábito se torna aún más necesario. Algunas bacterias, como la salmonella, escherichia coli, listeria, y algunos parásitos como el toxoplasma, pueden permanecer en la piel de alimentos frescos que suelen consumirse crudos. Por ello, algunos expertos recomiendan incluso lavar los productos con unas gotas de lejía en el agua y realizar un buen aclarado después.

Como se ha mencionado anteriormente, esta lista de alimentos prohibidos en el embarazo debe tomarse como una serie de indicaciones para garantizar la salud del bebé. Del mismo modo, estos patógenos, presentes en algunos de los alimentos mencionados, pueden infectar a la mujer en cualquier momento de su vida, pero la importancia de su prevención durante el embarazo está relacionada con la posibilidad de transmitir la infección a través de la placenta al feto, que puede presentar síntomas tanto en el momento del nacimiento como durante la fase de crecimiento.

La infección más grave y quizá más conocida es la provocada por el toxoplasma. Este parásito puede ocasionar con frecuencia partos prematuros, así como daños en distintos aspectos de la salud del bebé una vez nacido, mostrando patologías oculares, auditivas o del sistema nervioso.

Otros productos prohibidos durante el embarazo

  • Alcohol: es uno de los pocos productos sobre los que no hay mucha discusión acerca de su consumo durante la gestación. Las embarazadas no deben consumir nada de alcohol durante la gestación ya que sabe que el alcohol atraviesa la barrera placentaria afectando a la absorción, metabolismo y excreción de algunos nutrientes así como el riesgo de aparición de síndrome alcohólico fetal.
  • Tabaco: aunque se sabe que el consumo de tabaco no es bueno, hay controversia respecto al consumo durante el embarazo. A pesar de que algunos sanitarios han llegado a decir que es preferible que la madre fume un par de cigarrillos a que pase la ansiedad por el “mono”, lo cierto es que no hay un nivel seguro de consumo de tabaco durante el embarazo.

¿Y qué pasa con los embutidos en el embarazo?

Tanto el jamón serrano como los embutidos tipo chorizo o salchichón se elaboran a partir de carne cruda y pueden contener el patógeno toxoplasma, no siendo así con los fiambres previamente cocinados como el jamón york.

Al ser alimentos con un consumo muy extendido, a lo largo de los años se ha buscado la manera de que la madre gestante pueda consumirlos sin preocupación. Algunos estudios y expertos indican que si el producto se congela al menos 24 horas, posteriormente se podrá consumir sin tener peligro de contraer toxoplasmosis.

No obstante, y puesto que el embarazo es una situación temporal, que se sabe que acabará en un plazo más o menos corto, lo ideal sería no consumir ni jamón ni embutidos en el embarazo. Todas estas cuestiones podrán ser resueltas en profundidad con el Técnico Superior en Dietética a distancia.

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