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Qué Es El Síndrome Burn Out

Maite Carvajal Grazina

CÓMO SER UN BUEN PROFESIONAL Y NO QUEMARSE EN EL INTENTO

El término Burn Out o Burnout, se aplicó en el mundo laboral en los años 70, siendo en 1969, la primera vez que se utilizó. Vamos a hacer un análisis de este problema, que en ocasiones puede confundirse con una situación de presión laboral puntual.

1.- DEFINICIÓN DE BURN OUT

El síndrome de burnout “es un padecimiento que a grandes rasgos consiste en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.”

El síndrome de Burnout fue declarado en el año 2000 por la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) como un factor de riesgo laboral por su capacidad para afectar la calidad de vida, salud mental e incluso hasta poner en riesgo la vida.

Se incluye dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades bajo el código Z 73.0. También aparece en Europa como Síndrome de Neurastenia (ICD-10, código F 48.0) y siempre va asociado a la vida laboral.

H.B. Bradley en 1969, utiliza por primera vez el término staff burnout, para describir de un fenómeno psicosocial presente en oficiales de policía de libertad condicional. En 1974, Herbert Freudenberger (médico psiquiatra) trabajaba con toxicómanos de manera voluntaria, observó que al cabo de un periodo largo de tiempo, la mayoría de los voluntarios sufría una progresiva pérdida de energía, insensibles, desmotivación y desinterés por el trabajo hasta llegar al agotamiento, y síntomas de ansiedad y depresión. Freudenberger escogió el término Burnout (“estar quemado”, “consumido”, “apagado”), para hacer alusión a esta conducta.

2.- CAUSAS

El estrés crónico, ya es una epidemia laboral y global, que afecta tanto a la salud del trabajador como a su rendimiento profesional. Se manifiesta con situaciones continuas de ansiedad y depresión, afectando ya al 14,6 % de la población adulta española, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Este Síndrome se asocia a profesionales que están en contacto frecuente con personas, donde suele darse situaciones conflictivas. Los horarios suelen ser jornadas muy largas de más de ocho horas diarias, con turnos inestables. También hay una estrecha relación con el sueldo inadecuado y el mismo ambiente laboral durante años, como consecuencia aparecerá una pérdida de motivación e interés laboral.

3.- SÍNTOMAS

El desgaste del profesional va aumentando, hasta originar síntomas como:

  • Estrés: dada la alta responsabilidad del trabajador.
  • Insomnio: La falta prolongada de sueño, modifica la concentración, alterando así la capacidad de tomar decisiones acertadas. En ocasiones, con negligencias laborales graves.
  • Otros como: la depresión, la fatiga psíquica.
  • Físicos: Sudoración, palpitaciones, temblores, taquicardia, mareo, nauseas, molestias estomacales, sequedad bucal, dolor de cabeza, intranquilidad motora.
  • Sin olvidarnos que ciertos problemas de salud se agravan en situaciones de máximo estrés como: depresiones, dolencias cardiacas, alteraciones cardiovasculares, lesiones musculares, problemas isquémicos o dermatológicos.

4.- PROFESIONALES QUE MÁS SUFREN EL SÍNDROME DE BURN OUT

Entre las profesiones que más suelen sufrir este síndrome, nos encontramos con:

Personal Sanitario:

(Médicos, enfermeros/as, psicólogos/as, personal de atención de emergencias…).

Este es el colectivo más vulnerable que puede padecer este problema, siendo las/os enfermeras/os, el grupo con mayor riesgo de desarrollarlo por su estrecha y directa relación con los pacientes. Un estudio realizado por la Universidad Internacional de Valencia (VIU), revela que el 8,4% de los profesionales sanitarios, mostraban niveles muy altos del síndrome Burnout y el 3,1 % presentaban altos niveles de sentimientos de culpa. Este estudio también revelaba que las mujeres son más propensas a sufrir este problema.

Factores Personales:

Estos profesionales a diario se enfrentan a situaciones, a veces complicadas y expuestos al padecimiento ajeno. La gravedad del estado de los pacientes tratados, en especial, áreas de cuidados específicos e intensivos, el sufrimiento en algunas situaciones laborales como la muerte, la angustia e incertidumbre de familiares, hace que estos trabajadores sean los más sensibles a este síndrome. Es decir, los que prestan servicios en áreas con una elevada presión como UVIS, UCIS, Urgencias. La falta de comunicación y problemas de interacción con los pacientes, son también factores que influyen negativamente en la atención individual e integral que necesitan los enfermos.

Factores Laborales:

Entre ellos nos encontramos con la sobrecarga de trabajo, insatisfacción y ausencia de reconocimiento laboral, falta de recompensas profesionales, recursos, medios y materiales insuficientes, falta de autonomía y largas jornadas laborales.

Consecuencias:

Aparece la falta de apetito, cansancio generalizado, agotamiento, insomnio, dolores de cabeza. Cambios constantes de actitud, frustración, alta irritabilidad, ansiedad, falta de concentración, situaciones conflictivas y clima de hostilidad. Dando como resultado una disminución en el rendimiento laboral, incremento de las negligencias profesionales y el absentismo laboral. Personal Docente: Entre otros profesionales que sufren este problema, nos encontramos al profesorado. Se calcula que aproximadamente el 30 % de las bajas que se producen, es a consecuencia de síndrome. Hay diversos factores que aumentan la aparición de esta situación, como:

  • Factores Personales: Los años como profesional en el mismo puesto, en la mayoría de los casos produce un desgaste personal. Las relaciones conflictivas que puedan originarse con las familias de los alumnos e incluso con sus propios compañeros.
  • Factores Laborales: El aumento de situaciones problemáticas con los alumnos, la escasa disciplina que en ocasiones éstos manifiestan, el incremento de alumnos por aula, mayor nivel de trabajo, la falta de medios y recursos, sueldos bajos, clima laboral inadecuado.

Consecuencias:

Situaciones de irritabilidad constantes, cambios de humor frecuentes, falta de compromiso y responsabilidad, disminución de la autoestima, impuntualidad, absentismo laboral, falta de energía, cansancio crónico, insomnio y falta de apetito.

Otros grupos:

Bomberos, Policías, Deportistas de Alto Rendimiento, Personal de las Fuerzas Armadas, Profesionales del ámbito de los Centros Penitenciarios, etc.

Bomberos:

Este colectivo, durante su jornada laboral, está expuesto con frecuencia a situaciones estresantes emocionales y físicas. Todo esto unido a, los cambios en sus puestos de trabajo, conflictos que a veces se originan en el terrero laboral y el riesgo que conlleva su labor, da como resultado un agotamiento y cansancio emocional. Todos estos factores repercute negativamente en su trabajo y hace que se despersonalice y se vea desde la óptica del cinismo, también se establece una fatiga crónica que puede tener como resultado una ineficacia en su trabajo.

Policías:

Hay pocos estudios sobre este tema, en este sector. Lo que sí se ha detectado que hay variables personales como la edad, el turno, la antigüedad en el puesto (aparece en profesionales que llevan más de siete años en sus puestos de trabajo), tipo de trabajo (la tasa más alta aparece en los policías que realizan más tareas administrativas), sufren los niveles más elevados de este problema. Entre muchos factores psicosociales aparece excesivas demandas laborales, pocas recompensas, escaso control sobre su trabajo, falta de apoyo entre compañeros y supervisores. Todos estos factores dan como resultado una actitud de despersonalización de su profesión, un desgaste emocional, cansancio y fatiga física.

5.- DIFERENCIAS ENTRE ESTRÉS Y BURNOUT

  • El Estrés, implica tensión tanto física como psicológica. Las personas que lo padecen, piensan que tienen el control de la situación y pueden mejorarla a través de su trabajo. Se establece una actitud de hiperactividad y da como resultado un trastorno de ansiedad.
  • Burnout, es un paso más avanzado, donde esta sensación de control ha desaparecido, hay una desmotivación generalizada en su labor y el profesional no tiene demasiadas esperanzas frente a las situaciones críticas. Hay una pérdida de energía física y se establece un cansancio y fatiga crónica. Este síndrome induce a la depresión.

En este cuadro, sé ve muy bien la diferencia que hay entre estrés y burnout:

tabla comparativa entre estrés y burn out

Comparativa entre estrés y Síndrome de Burn Out. Fuente: PsicoActiva.com

5.- CÓMO HACER FRENTE A ESTA SITUACIÓN

El Apoyo Social, en todas sus dimensiones (familia, amigos, actividades y relaciones sociales), es muy beneficioso para hacer frente a esta situación.

La persona debe tratar de compartir sus preocupaciones, dudas, miedos, ansiedades con su círculo de confianza. Esto ayudará a disminuir y calmar el estrés que provoca las situaciones críticas que a diario sufre y el sistema nervioso tenderá a la tranquilidad.

El Ejercicio Físico, es fundamental. Realizar alguna actividad física durante al menos 30 minutos al día, ayudará a aumentar la energía, a tener un estado de ánimo más positivo, aliviar el estrés y relajar el cuerpo y la mente.

Si la actividad física se realiza en el exterior o en contacto con la naturaleza, el estado de bienestar aumenta, mejorando el humor, reduciendo la ansiedad y estableciendo un estado de calma generalizado. La práctica de alguna técnica de relajación como el yoga o meditación repercute positivamente en aliviar este síndrome.

Todo esto ayudará a desconectar de su rutina diaria.

Una Dieta Saludable y Variada, mejorará la salud, que se ve afectada seriamente.  Se debe reducir estimulantes tales como la nicotina, la cafeína que solo ayuda a aumentar los niveles de ansiedad. La ingesta de azúcar y grasas también debe reducirse porque afecta negativamente a la energía que necesitamos a diario.

Modificar la forma de ver la vida, es decir, dar valor al trabajo realizado, generando así pensamientos positivos hacia él. Ayudará a recuperar la sensación de satisfacción sobre la labor bien hecha que al principio suscitaba el puesto.

Tomar tiempo libre, aprender a desconectar en los días libres realizando tareas muy diferentes a las que a diario realizamos.  Aprende a relajarte y a poner límites  a las ocupaciones.

El descanso también es muy importante. Dormir lo suficiente ayuda a disminuir el estrés y la ansiedad del día a día.

Todos estos consejos son muy importantes para mejorar el estado de bienestar si estamos pasando por una situación de burnout.  Si aún no sabes si sufres o no este síndrome el cuestionario de Maslach, te ayudará a medir el nivel de estrés que padeces y la situación profesional por la que estás pasando:

Cuestionario de Maslach Burnout Inventory

Es muy importante que desde todas las perspectivas de  la sociedad, ayudemos a nuestros profesionales a paliar esta situación que sufren con demasiada frecuencia. Los colectivos más afectados por este síndrome, son lo están presentes en nuestro día a día, ayudando y solucionando nuestros problemas.

Como decía Carlos Slim: “El trabajo bien hecho no es sólo una responsabilidad con la sociedad, es también una necesidad emocional”

Porque vuestra implicación en el trabajo va más allá de vuestra jornada laboral, desde el otro lado, os damos las gracias, por la atención e implicación que en algún momento de nuestra vida,  todos  hemos necesitado. Como siempre, ESTÁIS AHÍ, GARANTIZÁNDONOS NUESTRO BIENESTAR.

 burn out

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