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Le lesión de isquiotibiales en el fútbol

Luis Moya Luque
recuperador de lesiones estirando los isquiotibiales a un jugador lesionado

En este artículo vamos a abordar unas nociones básicas sobre cómo intervenir en una lesión de isquitobiales en el fútbol (articular, muscular…). Gracias al bagaje práctico académico y a la experiencia en clase en los últimos años, se ha determinado que los monitores de actividad física y deportes, como el Técnico Superior en Enseñanza y Animación Sociodeportiva , tienen necesidad de adquirir conocimientos en el desempeño de esta materia, más si cabe, si se trata de niños o adolescentes.

Hablaremos del concepto de una lesión, los procesos que se dan para que se produzca, los síntomas que presentan, el tratamiento que se le suele dar, pero sobre todo y lo principal, cómo hacer para prevenirlas, especialmente la lesión isquiotibiales en el fútbol. Los métodos actuales de prevención en el entrenamiento se basan en principios de las tendencias antiguas y actuales del fitness.

Es un deporte que requiere de esfuerzos aeróbicos (10-12 km, Motta 2006) y anaeróbicos (interválicos y acíclicos). La mayor parte del tiempo que dura un partido (90 minutos) está parado, por ello el fútbol es un deporte de una gran carga de esfuerzos explosivos e intermitentes, que por lo general, son los esfuerzos más peligrosos a la hora de tener una lesión.

La lesión puede definirse como un incidente, accidente articular o muscular, aunque también como una herida, daño, perjuicio o detrimento. El concepto suele estar vinculado al deterioro físico causado por un golpe, una herida o una enfermedad.

Las lesiones que más prevalencia tienen en el fútbol son sin duda las musculares. Los factores para determinar si tiene más preponderancia lesiones musculares que de otro tipo los encontramos en criterios como: Superficies de los terrenos de juego, material inadecuado, estrés competitivo, climatología, descoordinación y desequilibrios musculares, otros directamente relacionados con el jugador y su persona (mala alimentación, falta de sueño y descanso, infecciones…)

Tipos de lesiones en el fútbol

Los tipos de lesiones los dividiremos en dos vertientes: de origen traumático, éstas se dan por lo general por un accidente deportivo (caídas, golpes, entradas)  o de origen no traumático: éste tipo se produce cuando el músculo se agota. Son lesiones como el calambre muscular. De manera más personal hay otros factores en relación con el aparato locomotor y en función de otros motivos intrínsecos al jugador (gesto deportivo incorrecto, mala alineación postural, laxitud articular)

De manera general, los jugadores en edad de cadetes (14-16 años) y sobre todo los juveniles(a partir de 16 años) son los que más se lesionan.

¿Cómo tratar una lesión en el fútbol?

En el instante en que se produce una lesión muscular, se pone en marcha una secuencia de fases que consisten en la degeneración, la inflamación, la regeneración miofibrilar y, por último, la formación de tejido fibroso. La sucesión de estas fases de la lesión van a depender grado de la lesión, localización y tiempo de evolución. Por este motivo, el Técnico Superior en Enseñanza y Animación Sociodeportiva a distancia debe conocer las diferentes fases de la lesión en el fútbol para saber de qué manera proceder con el jugador lesionad.

Fases de las lesiones

FASE AGUDA: Primeras 48 -72 horas. Aplicar el método RICE.

Metodo Rice

Dr.Domingo Delgado

¿Qué es el RICE?

La aplicación de un protocolo que corresponde con las siglas de su título.
R= Reposo
I= Hielo
C= Compresión
E= Elevación

Para no incidir en errores, aplicaremos frío como norma general, aunque hay procesos lesivos, como las contracturas musculares u otras donde no se produzca inflamación, donde la aplicación de calor desde el primer momento, sería muy recomendable.

¿Para qué se usa?

El protocolo RICE ayuda a hacer más pequeño el hematoma, disminuye la inflamación y acelera la recuperación o reparación de esas estructuras musculares dañadas. La compresión sirve para disminuir el riego sanguíneo a la zona, lo que produce un efecto antiinflamatorio potente. El hielo hay que aplicarlo en intervalos de entre 20-30 minutos cada 3-4 horas,  para que se introduzca en los planos profundos de la piel al principio, con seguridad, es decir, usando una toalla entre el hielo y la piel.

Según la lesión o la capacidad individual del deportista se aplicará más o menos tiempo. Por ejemplo, cuando hay una contusión muscular “bocadillo”, será usado menos tiempo y en una posición de estiramiento soportable.

Ejercicios isometricos

 

Fase de activación muscular (cicatrización del tejido dañado)

A partir del 3º a 5º día.

En esta fase comienzan los ejercicios de una forma gradual y controlada. Por ejemplo: ejercicios isométricos: hasta la llegada de la aparición de una molestia soportable. Los servicios médicos del F.C Barcelona aportan un trabajo en esta fase de 6 segundos de contracción y 2 segundos de relajación.

En esta fase añaden el trabajo del CORE, del cual se hablará más adelante, para prevenir lesiones del aparato locomotor. Muy interesantes, las tendencias del fitness como son el método pilates, el body balance (usado por la selección Española de baloncesto en la preparación a la Olimpiada) o el trabajo de fuerza (musculación, power lifting), así como distintos trabajos en el medio acuático.

No hay duda que este trabajo debe ser utilizado previo a un conocimiento exhaustivo de la lesión, determinado por médicos y fisioterapeutas, pero tras lo cual, nosotros podemos ayudar en la medida de nuestras posibilidades.

En esta fase, el estiramiento del músculo usando los métodos activos, es decir, dejando que la musculatura contraria y no lesionada al músculo dañado se contraiga y estire en intervalos de 12 “ contracción y 12” relajación, lo que provoca que a la hora de cicatrizar lo haga en una dirección longitudinal al músculo, más adecuada (para evitar recidivas).

 

Fase de regreso a la práctica deportiva

El movimiento y la actividad física ayudan a resolver la dirección que deben tomar esas fibrillas musculares  a la hora de formarse y que tendrán una mejor funcionalidad si se trabajan aspectos como la propiocepción, la coordinación, el equilibrio; en definitiva el fortalecimiento y la potenciación de los músculos  con el fin de evitar el regreso de la lesión o futuras lesiones en la misma zona.

La lesión de isquiotibiales en el fútbol

Gómez Piqueras en 2008 menciona que las lesiones  más frecuentes en el fútbol  son las producidas en la musculatura del muslo (aductores e isquiosurales), torceduras y esguinces en el tren inferior.

En el caso de que la lesión sea muscular, hablamos de un sobreestiramiento o de una contracción muy fuerte sobre la estructura músculo-tendinosa (Prentice, 2004). Suele aparecer en esfuerzos como sprints, cambios de direcciones y saltos.

Un estudio sobre la epidemiología de la lesión del tren inferior indica que los mayores porcentajes de lesión se encuentran en los ISQUIOSURALES, donde se producen un 42% de las veces en el entrenamiento  y un 37% en la competición, normalmente sobreviene sin contacto alguno (no traumática).

También se indica que este grupo muscular compuesto por 3 músculos (bíceps femoral, músculo semitendinoso y músculo semimembranoso) es más débil y menos trabajado que su antagonista: el cuádriceps, pero si cabe, hay un factor más grave, la recidiva (el alto grado de volverse a repetir la lesión en la misma zona).

 

Factores de riesgo en una lesión de isquiotibiales en el fútbol

La desestabilización de la rodilla (directamente relacionada con  esta musculatura), de la cadera o el pubis, favorece la aparición de éste tipo de lesiones. La pérdida de electrolitos debido a la fatiga es otro de los factores desencadenantes. “Es un grupo muscular muy propenso a sufrir acortamientos, modificando de esta forma la posición de la pelvis, la columna lumbar y la rodilla favoreciendo así que se lesione”.

Se suele producir en la fase excéntrica del movimiento, en el cambio de la fase de apoyo de la carrera y la oscilación de la pierna en la misma. La descompensación muscular es la causante principal de muchas lesiones en el deporte. Se prevé que la combinación del entrenamiento concéntrico con el excéntrico puede reducir el número de lesiones de esta estructura muscular.

Para hallar una de las mejores formas de prevenir lesiones típicas como los isquiosurales, hay que estudiar la composición del músculo, qué tipo de fibras son las que lo constituyen, la inervación del músculo, la biomecánica, etc,  por ejemplo, el bíceps femoral está compuesto de una gran cantidad de fibras rápidas (tipo II) por lo que será recomendado una carga de entrenamiento específico de alta intensidad en esa musculatura orientado al trabajo de velocidad.

Algunos estudios sobre la extensibilidad isquiosural  como el test de EPR (elevación de pierna recta), indica que la extensión de la pierna a menos de 90º se correlaciona con problemas de acortamiento en la zona y previsibles lesiones si no mejora la elasticidad muscular.

 

Prevención de la lesión de isquiotibiales en el fútbol

Con respecto a la PREVENCIÓN, en el entrenamiento de los isquios hay que recordar que la incidencia de estiramientos de forma pasiva añade más debilidad a los mismos    (histéresis muscular), ya que la estructura miotendionosa tarda mucho en recuperar su forma original cuando se deforma. Es energía que se pierde en forma de calor.

Las medidas preventivas vendrán dadas en función  de los factores de riesgo que se asocian a esta lesión. Todas las medidas preventivas irán en función de la estabilización lumbar, compensación isquiosural y de cuádriceps, fortalecimiento de glúteos(los grandes olvidados en fútbol)…

El desarrollo del CORE desde posiciones seguras y estables hasta posiciones inestables, dinámicas. Desde ejercicios isométricos a trabajos concéntrico-excéntrico, hasta transferencia de la fuerza simulando estímulos parecidos a la competición (fuerza dirigida específica). Desde métodos pasivos de estiramientos al aumento de la ADM (Amplitud de Movimiento), de la utilización de los métodos PNF (facilitación neuromuscular propioceptiva) a llegar a movimientos balísticos.

 

Como tratar una lesion muscular. Lesión de isquios.

Guía de Práctica Clínica de las lesiones musculares. Epidemiología, diagnóstico, tratamiento y prevención. Servicios médicos del F.C. Barcelona

 

Aunque el técnico deportivo debe conocer los principios básicos de prevención y recuperación de lesiones, puede especializarse aún más en esta materia con el Máster en Prevención y Readaptación de Lesiones, homologado por la Universidad, que ahondará en los diferentes tipos de lesión y en los ejercicios óptimos para promover su recuperación de manera personalizada y adaptada a los diferentes deportes que puedan practicar los usuarios.

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