FP Sanidad

¿Cuáles son las principales funciones de los aminoácidos?

Daniel Álvarez Torres

Para entender quéLos aminoácidos son esenciales para la vida humana y juega un papel fundamental en casi todos los procesos biológicos del ser humano. Las personas podemos incorporar dicha sustancia orgánica mediante una alimentación sana o en la aplicación de la dietoterapia. Igualmente, antes de conocer las principales funciones de los aminoácidos, los titulados del Grado Superior de Dietética tendrán que descubrir en profundidad este compuesto.

¿Qué son los aminoácidos?

Los aminoácidos son pequeñas moléculas orgánicas encargadas de formar y combinar las proteínas que son indispensable para el cuerpo humano, ya que proporcionan energía al mismo. Estas partículas están formadas por hidrógeno, nitrógeno, carbono y oxígeno. Dentro de nuestro organismo hay aproximadamente más de 200 aminoácidos, de los cuales solo 20 son esenciales para ayudar a mantener un estado saludable.
 son los aminoácidos hay que matizar que se combinan de diferentes maneras y son variados según sus propiedades químicas, pudiéndose diferenciar dos tipos de aminoácidos: los esenciales (proteinogénicos), aquellos que el cuerpo no es capaz de sintetizar y se obtiene de los alimentos; y los no esenciales que son los que produce el organismo.

Los aminoácidos en alimentos

Los aminoácidos también se pueden encontrar en alimentos, ya que el cuerpo humano solo es capaz de sintetizar once de los veinte más esenciales. Por ello, hay que incorporarlo mediante una dieta rica en proteínas, ya que estos compuestos orgánicos forman parte de la estructura de las proteínas. 

Estas proteínas serán hidrolizadas en el organismo por el sistema digestivo, obteniendo de este modo los aminoácidos esenciales que serán absorbidos por células especializadas del intestino delgado y que pasarán al torrente sanguíneo, listos para cumplir sus funciones dentro de nuestro cuerpo.

Dichos aminoácidos los podemos encontrar, sobre todo, en alimentos de origen animal como la carne o el pescado y en derivados lácteos o huevos. Por otro lado, las proteínas vegetales también poseen muchos de los aminoácidos esenciales, aunque no todos, por eso se recomienda mantener una dieta equilibrada con una proporción adecuada. Algunos de los alimentos altamente ricos en proteínas son las legumbres, frutas, cereales, frutos secos, hortalizas y la soja

Igualmente, es importante mantener una dieta equilibrada donde además de proteínas se incorporen otros requerimientos nutricionales como puede ser la ingesta de agua, hidratos de carbono, grasas saludables o vitaminas. Uno de los profesionales que pueden ayudar a cumplir esta misión es el graduado en Técnico Superior en Dietética a distancia.

Las funciones de los aminoácidos

Los aminoácidos son esos bloques estructurales que serán utilizados por el organismo como base para fabricar sus propias proteínas. Esas que se necesitan para el correcto desarrollo de los procesos biológicos y actividad de los músculos. Dentro de las funciones de los aminoácidos destacan las siguientes:

  • Función estructural. Esta función de los aminoácidos consiste en sostener y rellenar dentro de la estructura tisular. Además, ciertas proteínas de sostén (elastina) dan propiedades elásticas a los tejidos. Las proteínas también pueden servir de armazones estructurales de componentes celulares como los microtúbulos, considerados el esqueleto que sostiene la estructura celular.
  • Función reguladora de distintos procesos biológicos. En los aminoácidos existe una función, conocida como enzimática, que es la encargada de acelerar el proceso de las reacciones bioquímicas que tienen lugar en nuestro cuerpo. De esta manera, se  pueden producir dos formas de regulación. Una por homeostasis interna de nuestro organismo, en la que ciertas proteínas regulan los distintos procesos de ósmosis que tienen lugar en las membranas celulares. Y otra, por división celular, mediante la proteína ciclina, un mecanismo muy importante a la hora de entender distintas enfermedades como el cáncer.
  • Función defensiva. Muchas de las toxinas que son perjudiciales para nuestro organismo tienen una estructura proteica, como es el caso de los venenos de distintos animales. Por otro lado, existen proteínas que forman parte de nuestro sistema inmunitario, que tienen una función claramente defensiva frente a organismos patógenos como virus o bacterias. Ejemplo de ello son los anticuerpos que impiden el curso de la enfermedad infecciosa.
  • Función de transporte. Otra función de los aminoácidos es que tienen la capacidad de acoplarse a otras moléculas, facilitando su transporte a la largo de nuestro cuerpo para su uso o degradación. Un modelo de proteína de transporte es la hemoglobina, que es capaz de enviar oxígeno o dióxido de carbono por el torrente sanguíneo para ser utilizados por la célula o para su eliminación. También destacan los citocromos cuya función es la de transportar energía química en las células vivas, ya sean animales o en vegetales.
  • Función de contracción. Los aminoácidos también forman parte de proteínas musculares involucradas en la contracción. Dentro de estas destacan la miosina y la actina, que forman parte de las fibras contráctiles de los músculos. Gracias a ellas, es posible la contracción muscular y, por tanto, el movimiento de extremidades, así como, el movimiento de contracción y relajación de nuestro corazón o los movimientos intestinales, esenciales para un correcto procesado de los alimentos durante la digestión.
  • Función de reserva energética. Una de las funciones más importante de los aminoácidos es que aporta energía al organismo. Esto ocurre cuando las reservas de grasas se agotan y es necesario degradar las proteínas para obtener energía química con el objetivo de seguir realizando los procesos vitales básicos, manteniendo las funciones fisiológicas básicas de nuestro cuerpo.

Por último, y no menos importante, es que los aminoácidos también tienen una función individual para favorecer la producción de glóbulos blancos o la reducción de la presión arterial. Otras proteínas, en cambio, facilitan la cicatrización del tejido muscular, la piel y los huesos. También destaca la metionina que tiene propiedades antioxidantes.

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