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¿Qué es la medicina nuclear y para qué sirve?

Samara Heredia Torres
Fotografía de un escáner de tomografía computarizada usado en medicina nuclear

Los avances dentro de la ciencia se están desarrollando a pasos agigantados y las personas ajenas a este ámbito pueden obtener información difusa sobre algunos procedimientos que emplean los profesionales sanitarios en el desarrollo de su actividad, existiendo muchas dudas en torno a qué es la medicina nuclear y cuáles son los aspectos que la diferencian de la radioterapia.

La medicina nuclear es una técnica de diagnóstico por imagen que, actualmente, es muy común en el ámbito sanitario. Consiste en la utilización de radiofármacos o también llamados radiotrazadores para diagnosticar diferentes enfermedades, proporcionando información única que no se puede obtener mediante otras pruebas, así como la posibilidad de identificar patologías en etapas tempranas.

En este sentido, aunque son varias las diferencias entre la medicina nuclear y radioterapia, ambas modalidades médicas necesitan profesionales cualificados para prestar atención, así como asistencia a los pacientes. En el caso de la medicina nuclear será el Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear el encargado de contribuir a mejorar las valoraciones de diferentes patologías en las personas.

¿Para qué sirve la medicina nuclear?

Otra de las dudas que surge en este ámbito es para qué sirve la medicina nuclear y cuál es su aportación al sistema sanitario. Como se ha mencionado, es una especialidad médica que tiene como objetivo principal utilizar radiofármacos para tratar y diagnosticar una gran variedad de enfermedades del área oncológica, cardiovascular, neurológica o endocrinológica, entre otras. Para llevar el procedimiento a cabo, se utilizan cámaras especiales que permiten a los especialistas, como el titulado en el Grado Superior de Imagen para el Diagnóstico a distancia, rastrear la ruta de estos radiotrazadores. 

Por otro lado, dentro de esta subespecialidad existen muchos tipos de pruebas, aunque dependiendo de la zona del cuerpo que se quiera explorar se escogerá entre una u otra. Las modalidades más conocidas son la gammagrafía (SPECT), la tomografía por emisión de positrones (PET) o la tomografía computarizada por emisión de fotón único (TCEFU). 

Este tratamiento de medicina nuclear no es invasivo, ya que los radiofármacos se suelen ingerir por vía oral, acumulándose en el órgano o zona que se tenga que examinar. Igualmente, solo emite una pequeña cantidad de radiación específica para que la patología se pueda detectar en la cámara especial y permitir elaborar imágenes detalladas, tanto de la estructura como de la función de los tejidos y órganos.

En general, la prueba de medicina nuclear suele tardar en realizarse entre 30 minutos a una hora, aunque hay exámenes que requieren de varias exploraciones y necesitan de más días. En cualquier caso, para este tipo de procedimientos las personas no necesitarán una preparación especial más que estar en ayunas o suspender el consumo de algún tipo de medicación, pero en esta situación se avisa al paciente con antelación.


Principales desventajas y ventajas de la medicina nuclear

Una de las funciones principales del técnico en radiodiagnóstico es asegurarse de que los radiofármacos que se vayan a administrar cumplan con las normas estrictas de seguridad y radioprotección. De esta manera, el especialista en medicina nuclear no solo seleccionará los radiotrazadores para tratar el problema del paciente, sino que también se encargará de asesorarlo durante toda la prueba para después interpretar los resultados.

Una de las características de la medicina nuclear es que es un procedimiento seguro y no invasivo, con excepción de la inyección intravenosa de algunos radiofármacos, tratándose de un examen médico indoloro que no necesita ingreso hospitalario para su realización. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la dosis total de radiación administrada a pacientes en estudios de diagnóstico en medicina nuclear no es mayor que la suministrada durante las radiografías.

Otra de las ventajas de la medicina nuclear es que permite realizar un estudio integral de los pacientes, al poder desarrollar imágenes de cuerpo entero que muestre el metabolismo y los principales órganos. Además, es un buen protocolo para la valoración precoz de la respuesta a tratamientos como la radioterapia o la quimioterapia.

La aplicación de esta técnica de diagnóstico por imagen está indicada para todo tipo de personas. Solo las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia deben consultar con los especialistas antes de practicarse este tipo de examen. De forma adicional, las personas que tengan diabetes también deberán informar.

Se puede considerar como desventaja de la medicina nuclear los materiales radiactivos administrados, pero como se ha mencionado, la dosis de radiofármaco es baja y los posibles riesgos para la salud son muy pequeños en comparación con los beneficios. De este modo, no se conocen efectos adversos a largo plazo de la exposición a este tipo de dosis, aunque entre algunos efectos secundarios se puede encontrar sensibilidad o hinchazón en la zona donde se ha producido la inyección o alguna reacción alérgica.

¿Cuál es la diferencia entre medicina nuclear y radioterapia?

En la actualidad, muchas personas siguen preguntándose qué es la medicina nuclear y, en ocasiones, es una técnica que se confunde con la radioterapia. Sin embargo, aunque ambos tratamientos se asemejan en algunos aspectos, la aplicación y finalidad es diferente. Las pruebas de medicina nuclear se enfocan en el diagnóstico, mientras que la de radioterapia se centra en el tratamiento de la enfermedad identificada. 

En este sentido, la radioterapia utiliza radiación ionizante y se aplica de forma interna, así como externa para destruir las células cancerosas. La medicina nuclear consiste en la administración de radiofármacos de manera endovenosa o oral, que es la más conocida. 

Por otra parte, una diferencia entre medicina nuclear y radioterapia se encuentra en la zona de actuación de los tratamientos. Mientras que la última hace una medición constante y permanente de los niveles de radiación y actúa como una fase complementaria de descubrimiento de la enfermedad, la medicina nuclear actúa como base de diagnóstico.

Sin duda, estudiar un ciclo formativo de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear es una opción con multitud de salidas laborales debido a la alta demanda de este profesional en las entidades sanitarias del sector público y privado. Además, es una profesión vocacional que genera gran satisfacción al ayudar a las personas a conocer y tratar las enfermedades más frecuentes del organismo.

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