FP Deporte

Bebidas Energéticas

Marina Romero Capilla

El mercado de las bebidas energéticas

Desde hace ya varias décadas, las conocidas “energy drinks” o bebidas energéticas se han ganado un hueco nada despreciable en el mercado, bajo una enorme diversidad de marcas y un consumo en ascenso imparable. Dichas bebidas comenzaron a comercializarse a partir del año 1995. La más famosa de todas es Red Bull, que pareció en 1987, lanzando no solo un producto novedoso, sino que con su aparición fundó una nueva categoría de bebidas. Muchos de nuestros jóvenes y no tan jóvenes deportistas son asiduos. Sobre su consumo hablamos a nuestros alumnos de TAFAD.

Curiosamente Red Bull  no es la bebida energizante que más cuota de mercado en volumen ostenta en nuestro país actualmente, como sería de esperar por corresponderle el puesto de marca pionera, sino la empresa Monster Beverage, que posee casi un 40%. Monster Beverage comercializa las bebidas Monster y Burn. Monster, la autodenominada “garra verde”, se ha convertido en todo un icono en la generación Millenial por derecho propio, aunque no tanto del público de otras edades, en el cual Red Bull sigue dominando el mercado.

Una lata de energy drink

En el interior de las bebidas energéticas.

En su origen, estas bebidas fueron diseñadas exclusivamente para deportistas. En la actualidad, sin embargo, son consumidas por todas las franjas de la población como una bebida más, sin que consumidores habituales se paren a pensar sobre sus efectos en la salud. Por lo tanto cabría preguntarse: ¿pueden aportarnos los beneficios que prometen?, ¿son realmente inofensivas para la salud?

Para poder responder a estas cuestiones es necesario conocer el interior de las bebidas energéticas, donde pueden encontrarse principalmente los siguientes componentes:

  • Glucoronolactona. Es un carbohidrato derivado del metabolismo de la glucosa en el hígado sin efectos secundarios, que tiene como misión colaborar en la síntesis de la vitamina C y que funciona como detoxificante del organismo. Forma parte de la estructura de casi todos los tejidos conectivos y por tanto se encuentra en cantidades más bajas en alimentos de forma natural que en las bebidas energéticas.
  • L-Carnitina. Es una amina cuya función es unirse a los ácidos grasos y conducirlos hasta el interior de la mitocondria. La carnitina se muestra como un agente esencial en la oxidación de ácidos grasos y se presume que su suplementación puede mejorar la capacidad de oxidación de los mismos durante la contracción muscular. No obstante, aún existe controversia debido a la falta de estudios concluyentes en relación a las respuestas metabólicas que origina y la cantidad de dosis recomendada de dicho suplemento.
  • Inositol. La función principal del inositol es la degradación de grasa en el  cuerpo, principalmente  en el hígado. Además, junto con  determinados neurotransmisores,  interviene en la transmisión neuronal. El inositol se agrega a las bebidas energéticas porque es eficiente en la conversión de nutrientes en energía además de por su efecto edulcorante. Entre los beneficios que se le atribuyen son la disminución del colesterol y una mejora del estado de  ánimo. Entre sus efectos secundarios el más destacable es la aparición de diarrea si se consume en grandes dosis.
  • Xantinas. Entre dichos compuestos se encuentran teofilina, cafeína y teobromina. Las xantinas relajan el músculo liso, en particular los bronquios, estimulan el sistema nervioso central y el músculo cardíaco, y presentan también efectos diuréticos. El efecto ergogénico de la cafeína está demostrado en esfuerzos de alta intensidad. No obstante, dosis elevadas de cafeína pueden presentar un efecto ergolítico, disminuyendo el rendimiento y conduciendo a agitación, confusión mental e incluso taquicardias.
  • Taurina. Dicho compuesto debe su nombre a su descubrimiento en la bilis de toro. Es un componente de los ácidos biliares ampliamente conocido por su papel antioxidante y osmorregulador2. La taurina en bebidas energéticas puede ser efectiva debido al incremento de la actividad de la cafeína cuando está presente.
  • Aminoácidos como el aspartato, asparagina o la cisteína, pudiéndose destacar que estimulan la síntesis proteica y provocan disminución de la fatiga durante el ejercicio moderado3.
  • Azúcares cono sacarosa, fructosa y glucosa, ampliamente conocidos, y que en las “energy drinks” superan con creces, con tan solo una lata de 500 ml, las cantidades diarias recomendadas de azúcares.
  • Guaraná. Ciertas bebidas reemplazan la cafeína por guaraná, un estimulante natural de origen vegetal, para promocionarse como más sanas seguras. Pero cada gramo de guaraná posee 36,8 mg de cafeína, y dichas concentraciones no son tenidas en cuenta para calcular la cantidad total de cafeína, de manera que el contenido total de cafeína puede ser subvalorado en las bebidas energéticas con guaraná4.

Los cuestionables beneficios de las bebidas energéticas y sus efectos sobre la salud.

El uso de este tipo de bebidas suscita diferentes opiniones entre la población. Los partidarios de su consumo habitual sostienen que hay numerosos beneficios en ello, mientras que los detractores alegan graves perjuicios para la salud.

Los beneficios que generalmente se atribuyen a las bebidas energéticas son los siguientes:

  • Incremento del rendimiento, ya que disminuyen el cansancio en ejercicios de resistencia de mediana intensidad, además de incrementar la concentración y la velocidad de reacción durante la ejecución de los mismos5.
  • Aceleran el metabolismo, efecto principalmente atribuido a la cafeína, que incrementa el metabolismo energético en reposo.
  • Aumento de energía. En realidad estas bebidas no son energizantes sino estimulantes, principalmente debido a la cafeína, que ejerce un efecto directo sobre el sistema nervioso central, creando una falsa sensación de vitalidad al crear un nivel de alerta y disminuyendo la percepción de esfuerzo físico.

A continuación  analizaremos los efectos sobre la salud de dichas bebidas que más controversia generan.

Aunque ningún componente por sí solo entraña riesgo para la salud, sí lo puede ocasionar su consumo combinado y excesivo. Es cierto que no existen estudios que hayan demostrado que el consumo de estas bebidas tenga efectos negativos, pero sí pueden convertirse en un problema si se abusa de ellas.

Además, no hay que olvidar que los estimulantes que contienen este tipo de bebidas, como la taurina, cafeína o el guaraná, elevan la tensión arterial e incrementan el ritmo cardiaco, unos efectos que pueden agravarse en pacientes con problemas de cardiacos, muchos de ellos sin síntomas aparentes.

Otro de los puntos críticos de las bebidas energéticas es su contenido excesivo en cafeína y su elevado aporte calórico, muy superior por ejemplo al de los refrescos de cola. La cantidad de azúcar en estas bebidas prácticamente triplica la cantidad diaria recomendada en una sola lata, enmascarada bajo la palabra energía. Además, estos dos componentes pueden dar lugar a un hábito adictivo.

Por último, las bebidas energéticas, al mezclarse con alcohol, pueden enmascarar sus efectos y generan ansiedad y taquicardias1, uno de sus efectos más conocidos, al estar de moda  el consumo de bebidas energizantes combinadas con alcohol.

Conclusiones.

Las bebidas energéticas nos seducen continuamente con el centelleo de una gran promesa y tras eslóganes tan potentes como el último lanzado en la campaña de Red Bull: “Si realmente crees en ello, cualquier cosa es posible”. Es una gran estrategia de idealización de las aspiraciones y que apela a las emociones extremas. Dicha estrategia ha tenido efecto entre los jóvenes y entre los deportistas en general, éxito en gran parte debido a que son inevitablemente atraídos hacia productos que afirman que mejoran su capacidad o rendimiento.

Sin embargo, podemos concluir sin lugar a dudas, que dichas bebidas no deben utilizarse en ningún caso como sustitutos del entrenamiento, descanso y una alimentación equilibrada.  Estos tres factores  combinados pueden ayudarnos a mejorar la práctica deportiva de forma muy efectiva, y, lo que es aún  más importante, comprometer nuestra salud. Entonces, ¿crees que merece la pena plantearse su uso en el mejoramiento del rendimiento deportivo?.

Referencias.

 

  1. Ferreira SE, De Mello MT, Pompéia S, Souza-Formigoni D, Oliveira ML. Effects of energy drink ingestion on alcohol intoxication. Alcoholism. 2006;30:598-605.
  1. Huxtable, R.J. Physiological action of taurine. Physiol. Res 1992; 72: 101-103.
  1. Lancha et al. Effect of aspartate, asparagine, and carnitine supplementation in the diet on metabolism of skeletal muscle during a moderate exercise. Physiology & Behavior. Volume 57, Issue 2, February 1995, Pages 367–371.
  1. Schimpl FC, da Silva JF, de Carvalho Gonçalves JF, Mazzafera P. Guaraná: revisiting a highly caffeinated plant from the Amazon. J Ethnopharmacol. 2013;150:14-31.
  1. Walsh AL, Gonzalez AM, Ratamess NA, Kang J, and Hoffman JR. Improved time to exhaustion following ingestion of the energy drink Amino Impact. J Int Soc Sports Nutr 7: 14, 2010
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