FP Sanidad

Cómo evitar contratiempos en verano

Sonia Ordóñez
Botella de agua arrugada en el cesped

Estamos en la época del año más esperada para muchos, las vacaciones de verano, que muchos cogemos en agosto. Pasando tiempo libre, vacaciones, playa, amigos, risas, viajes, calor… y un sinfín de situaciones que nos producen sensación de bienestar físico y mental, pero hablar de verano también significa en algunas ocasiones toparnos con diferentes situaciones que no nos resultan tan agradables y que tanto tratan titulados en Auxiliar de EnfermeríaTCAE a distancia, pequeños percances que nos nublan momentáneamente nuestro idílico verano, hablamos de quemaduras solares, ojos irritados, picaduras de medusas, infecciones urinarias y una serie de problemas de salud que están asociados a las prácticas veraniegas.

Ahora vamos a aprender cómo evitar contratiempos, y que aparezcan estas leves enfermedades o accidentes que se dan con más frecuencia en verano, o que actuación realizar cuando ya se han producido y eliminar los mitos o consejos de la abuela conocidos por todos.

  1. Quemaduras solares.

Una quemadura es una lesión en la piel producida por un exceso de calor del sol. Todos somos vulnerables a la radiación solar, las personas que son más morenas también pueden quemarse, aunque lo harán con menos frecuencia porque tienen más melanina. La melanina es una sustancia protectora que tenemos en la piel y absorbe los rayos evitando que nos quememos.

Pero cuando hemos excedido el tiempo de exposición y no nos hemos protegido, una hora después aproximadamente, nuestra piel empezará a enrojecer, se producirá una pequeña inflamación y nos va a doler.

¿Qué debemos hacer? Lo principal, quitarnos de la exposición al sol, refrescar la zona quemada con agua tibia, beber mucha agua para evitar la deshidratación, usar una crema hidratante. En el caso que haya sido una quemadura más grave, es decir, la piel tenga ampolla, nunca explotar esa ampolla.

  1. Golpes de calor

Las altas temperaturas propias de la época estival ponen a prueba nuestro sistema de termorregulación, si a las condiciones climáticas le añadimos acciones que realizamos de manera voluntaria pero que no son del todo inteligentes, podemos sufrir un golpe de calor, esto es el conjunto de calor extremo, humedad combinado con la realización de ejercicio físico. Las consecuencias pueden ser muy graves, nos provocará fiebre alta, dolor de cabeza, mareo, y en casos peores alteración de la consciencia e incluso la muerte. Evitar esta situación es muy fácil y todos somos capaces de llevarla a cabo. Solo tenemos que evitar realizar ejercicios físicos en las horas centrales del día, no porque esté acostumbrado a ir al gimnasio durante todo el año soy inmune a los golpes de calor, beber abundante agua, usar ropa de colores claros y descansar el tiempo necesario en lugares frescos y a la sombra.

Pero si ya estamos ante un golpe de calor, también podemos actuar de una manera fácil y eficiente llevando a esa persona sin tener en cuenta su estado de consciencia a un lugar fresco, tumbarla con las piernas en alto, administrar líquidos solo si está consciente y proporcionarle aire y poner paños húmedos para bajar así la temperatura.

  1. Ojos irritados

Factores como el viento, el calor y el sol afectan a la sequedad ocular, así como el cloro de las piscinas y las sustancias químicas que se usan para su mantenimiento son irritantes oculares. El abrir los ojos en el agua, conlleva el riesgo de que los microorganismos existentes irriten nos infecten provocando una conjuntivitis, en este caso debemos usar tratamiento médico, pero en el caso de solo una irritación, es recomendable hidratar el ojo con lágrimas artificiales o suero fisiológico, usar gafas de sol homologadas, no usar lentillas en playa o piscina, y ponerse gafas para bucear.

  1. Picaduras de medusas

Existen diversos tipos de animales marinos que también disfrutan de la playa en verano cuya convivencia con los humanos resulta en algunas ocasiones algo dolorosa, hablamos de las picaduras de medusas. Al entrar en contacto con el cuerpo gelatinoso e invertebrado de estos animales nos produce inflamación e irritación de la piel.

Cuando ya me ha picado, lo que debo hacer es limpiar la zona afecta con agua de mar a presión o bañarme en el mar, no frotar. Es aconsejable comunicarlo a los servicios de socorro para que te apliquen una mezcla de agua de mar y bicarbonato, en el caso de que queden restos de tentáculos, se deben retirar con unas pinzas extremando la precaución. Aplicar hielo durante 5 a 15 minutos también es recomendable, pero nunca se puede poner el hielo directamente sobre la piel. Al igual que usar una crema específica cuando el picor persiste. Bajo ningún concepto aplicaremos agua dulce (de la ducha), vinagre, amoniaco o alcohol.

  1. Hongos en los pies

¿Tienes picor en la planta del pie o piel y uñas agrietadas? Seguramente sean hongos que aprovechan piscinas, baños públicos y gimnasios junto al calor y la humedad para multiplicar su existencia y agarrarse a tus pies. Si ya te has infectado, lava con asiduidad la zona afecta, usa una toalla única de secado para ello, utiliza un calzado adecuado evitando que el pie sude y ve a la farmacia a por un antifúngico.

  1. Mareos en los viajes.

Es habitual que todos hayamos experimentado alguna vez la sensación cuando vas en coche, autobús, barco u otro medio de transporte de mareo, empezamos a tener náuseas, sudor excesivo, vómitos y un malestar generalizado que no somos capaces de controlar y que no remite hasta que no bajamos de ese transporte. Esa sensación que denominamos mareo o cinetosis, es padecida en personas que tienen más sensibilidad en el oído interno produciéndose un desequilibrio entre lo que perciben nuestros sentidos y la realidad al no poder controlar los movimientos.  Está asociado a la edad, siendo más vulnerables desde los dos años hasta que alcanzamos la edad adulta.

Para evitarlo tenemos que: evitar leer durante el trayecto o mirar el móvil, sentarnos en el asiento del copiloto en el coche, no comer mucho pero tampoco ir en ayunas, fijar la vista en un punto alejado que no esté en movimiento y procurar que nos llegue aire. También podremos recurrir a tomar medicación específica previa al viaje siempre y cuando no esté contraindicada.

  1. Picaduras de avispas.

Si evitas hacer movimientos bruscos, llevar ropa de colores llamativos o usar perfumes muy fuertes, es probable que no te piquen, pero si esto no ha funcionado y te pica una avispa, el hielo aliviará el dolor y reduce la inflamación, si el aguijón está dentro se tiene que extraer con unas pinzas previamente desinfectadas, no se presiona en el lugar de la picadura y aplicar un antihistamínico te va a ayudar.

  1. La diarrea del viajero.

Los cambios de hábitos alimenticios, o una mala manipulación de alimentos y agua, hace que tengas un compañero de viaje nada agradable. Esto se puede evitar bebiendo solo agua embotella y de botellas siempre cerradas, evitar el hielo en las bebidas y las comidas crudas, lavarte con frecuencia las manos y cuestionar el lugar que decides para comer.

  1. Intoxicaciones alimentarias

Si presentas en verano, de manera espontánea, vómitos y diarrea y no tienes más síntomas, haz un recuento de los alimentos que has ingerido porque quizás las altas temperaturas han hecho en ellos proliferar a bacterias causantes de tu estado. Evitar romper la cadena de frío, lavar con agua corriente los utensilios a usar y mantener la temperatura correcta para cada alimento es fundamental y a la vez difícil cuando vamos a realizar actividades fuera de casa como barbacoas, comer en el campo o playa.

  1. Infecciones urinarias

La cistitis es una de las patologías del sistema urinario más frecuentes en verano y en mujeres. Bebe al menos litro y medio de agua al día, orina cada 2-3 horas aunque no tengas ganas y hasta la última gota, usa ropa interior de algodón y evita las pendas ajustadas, no mantengas el bikini mojado, una ducha es mejor que el baño, usa jabón neutro y haz de los frutos rojos y sobre todo del arándano tu máximos aliados ya que actúa evitando que las bacterias se fijen al epitelio urinario.

Si eres afortunado de poder disfrutar de las vacaciones de verano, viajar y descansar, evitar contratiempos que son evitables, y saca de tu maleta de viaje aquello que impide que el sol brille por completo, y tú ¿disfrutas al máximo?

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