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Estudiar Animación 3D, una opción de futuro

Victoria Pérez
Probando juego programado.

Con el paso de los años son muchas las profesiones que desaparecen para dejar paso a otras. Una de los sectores que más innovaciones ha experimentado en los últimos tiempos es el audiovisual, especialmente gracias a la aparición de nuevas tecnologías como la animación 2D y 3D que reducen el tiempo de realización de determinados procesos y  mejoran la calidad final notablemente.

Estudiar animación 3D es un billete hacia un futuro profesional de éxito, ya que el sector de la animación se encuentra en constante crecimiento y dicha tecnología cada vez es más empleada en diferentes sectores productivos, ya no solo en el audiovisual, sino también en el de la construcción, los videojuegos e incluso en la medicina, recreando lo que se quiere mostrar al cliente o paciente mediante una proyección visual con volumen.

Para comprender por qué estudiar la FP de Animaciones 3D, Juegos y Entornos Interactivos es una apuesta firme para el acceso al mercado laboral, en este post se abordará la evolución histórica de la animación en el cine, así como los motivos por los que estudiar esta titulación de Grado Superior.

Evolución de la animación desde el cine al videojuego

Desde la Antigüedad, el ser humano ha tenido la necesidad de representar la realidad a través del diseño y la animación. Así, desde las pinturas rupestres hasta la creación de la linterna mágica en siglo XVII, el hombre ha ido buscando nuevas formas de transmitir ideas. En este sentido, la historia de la animación se desarrolla de manera paralela a la cinematografía, donde se experimenta con distintos efectos y procesos con el fin de contar una historia de manera atractiva.

El pionero en animar sus películas con efectos especiales fue Georges Méliès, que pintaba a mano sobre los fotogramas de sus películas para crear seres fantásticos que no existieron en la filmación. Los inicios de la animación 2D y 3D están vinculados a la técnica de stop motion, ya que consistían en animar maquetas reales foto a foto dando la sensación de un movimiento real y autónomo de la criatura representada.

Un ejemplo puede ser ‘Jasón y los Argonautas’ (1963), aunque quizás uno de los más conocidos en la actualidad es ‘Pesadilla Antes de Navidad’ (1993), una película que fue rodada en su totalidad mediante maquetas que se animaban a 24 fotogramas por segundo. De esta manera, el rodaje y producción de la película se extendió durante tres años. 

Por otra parte, un ejemplo claro de la evolución de la animación es la saga de Star Wars, que llegó al cine en 1977 y ha continuado ampliando su universo cinematográfico hasta la actualidad. De esta manera, su director, George Lucas, comenzó creando efectos especiales mediante maquetas animadas, pasando después por el animatronic, que consiste en el empleo de robots para la recreación de movimiento, y avanzando hacia la animación 3D más puntera que le ha permitido en los últimos años introducir a personajes cuyos actores fallecieron sin apenas apreciar la diferencia entre la escena que ocurre en la realidad y la generada de manera digital.

Sin duda, la animación 3D ha supuesto un antes y un después en la historia del cine, reduciendo los costes humanos y materiales de una producción y necesitando únicamente herramientas digitales para crear una película de principio a fin. Esto da lugar a la desaparición de algunas de las antiguas profesiones del sector audiovisual, como el maquetista, para dar paso a otras nuevas como el animador 3D. Sin embargo, en este sector se busca la excelencia a través de profesionales expertos que mediante su creatividad y destreza sean capaces de dar vida a personajes desde cero.

En la actualidad, uno de los campos en los que se desarrolla mayoritariamente el mundo de la animación 2D y 3D es la industria del videojuego. En ella, el animador deberá recrear personajes, escenarios y todo tipo de elementos para recrear un mundo digital en el que los jugadores puedan sumergirse.

Diferencia entre animación 2D y 3D

Antes de comenzar a estudiar animación 3D es preciso conocer la diferencia entre animación 2D y 3D. La principal característica definitoria es que la animación 2D trabaja con imágenes planas con dos índices de medición: altura y longitud. En cambio, la animación 3D incluye un tercer índice que mide la profundidad y que es el causante de un efecto realista al ojo humano. De esta manera, las imágenes 2D pueden moverse en el eje X para simular movimientos hacia adelante y hacia atrás y en el eje Y para ir arriba y abajo. En 3D, además de estos movimientos, el eje Z permite simular un desplazamiento cercano o lejano.

Otra diferencia entre animación 2D y 3D es el realismo, lo que hace que cada una sea más recomendable que la otra en diferentes situaciones y según el público al que se dirige. De este modo, la animación 3D implica un mayor realismo, no solo por emplear el volumen sino por usar texturas que hacen el diseño indistinguible de la realidad. Este efecto es mucho más difícil de conseguir en 2D, por lo que la animación en tres dimensiones es más empleada para recreaciones de objetos reales.

Por otra parte, ambos tipos de diseño se diferencian también en la iluminación, ya que el 3D emplea diferentes luces virtuales que simulan focos y, cuando los objetos pasan por delante de las mismas, proyectan sombras naturales, mientras que en el diseño en dos dimensiones estas deben ser dibujadas de manera manual.

Otro de los aspectos destacables de la animación 3D es que permite introducir efectos especiales empleando filtros y complementos que generan un efecto animado, mientras que en 2D todas las acciones deben ser dibujadas a mano. También destaca en la animación de tres dimensiones la posibilidad de capturar el movimiento de un actor que emplee un traje especial, utilizando una serie de puntos de referencia que servirán, no solo para captar el movimiento, sino también para expresiones faciales o movimientos de la boca para los diálogos.

En cuanto a las herramientas de diseño y animación 3D y 2D también existe una diferenciación notable. Aunque se podrían contabilizar decenas de aplicaciones con las que trabajar ambos tipos de animación, en el 2D destacan Illustrator, After Effects o Animate mientras que en 3D se emplean otras como Cinema 4D, Blender o Autodesk Maya.

Razones para estudiar animación 3D

Sin duda, estudiar animación 3D es el futuro en el ámbito audiovisual. Como hemos visto a lo largo de este post, las tres dimensiones son la nueva apuesta en el ámbito de la cinematografía como resultado de una evolución natural de los métodos empleados en busca de una imagen realista que enganche al público.

Sin embargo, esta nueva profesión que crece de manera exponencial no queda exclusivamente limitada a la industria del cine, sino que se puede aplicar a diferentes sectores productivos, como por ejemplo la arquitectura, donde esta tecnología permite a los clientes poder ver cómo será su futura casa antes de que sea construida, facilitando el proceso de venta.

Otro de los sectores que demanda cada vez más profesionales de este tipo de animación es el del videojuego, una industria que está viviendo su época dorada con la aparición de las competiciones de los esports y la mejora de la tecnología, demandando entornos cada vez más inmersivos.

Asimismo, un estudio sobre los empleos del futuro en el sector audiovisual señala que estudiar animación 3D es una opción con proyección profesional, un dato que se relaciona con el aumento del uso de contenido audiovisual por parte de empresas de diferentes sectores productivos. Este informe también señala que uno de los ámbitos en los que crecerá esta demanda será en el tecnológico, aunque también se verá incrementada en el de creación de contenidos y marketing.

Por todo ello, estudiar la FP en Animaciones 3D, Juegos y Entornos Interactivos a distancia es una oportunidad para trabajar en un sector creativo y en continuo cambio, donde disfrutar creando personajes y mundos desde cero con las herramientas más innovadoras.

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