FP Administrativo

La importancia de la Responsabilidad Social Corporativa

Francisco López Baeza
Conjunto de objetos: una bola del mundo, bolsas de plástico, huevera de cartón, bombilla de cristal y bote de crema

Actualmente nos encontramos ante un mercado globalizado en el que cualquier persona que decida comprar algún producto o servicio encontrará fácilmente una gran variedad de empresas en las que poder hacerlo. A través de herramientas como las páginas webs o las aplicaciones, los negocios abren las puertas al comercio internacional de una forma mucho más sencilla y rápida.

Debido a esta facilidad que tienen los consumidores para optar entre unas alternativas u otras, las entidades que quieran mantenerse competitivas deben ofrecer un valor añadido ajeno a los atributos de su producto o servicio por medio de la Responsabilidad Social Corporativa. Esto se debe a que la sociedad también ha evolucionado y los clientes ya no valoran exclusivamente las características de un producto, su precio, o cómo este satisface sus necesidades, sino que buscan que las empresas en las que compran aporten algo de valor a la ciudadanía o a la naturaleza.

Qué es la Responsabilidad Social Corporativa

En este contexto, se vuelve especialmente importante que las entidades cuiden su imagen frente a los consumidores y ahí es donde entra en juego la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), también conocida como Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que consiste en una serie de acciones que realizan las diferentes entidades de forma libre y voluntaria para contribuir a mejorar la sociedad en la que se integran. De esta forma, la institución se preocupa por colaborar con su entorno, aportando algo positivo que pueda ser valorado por los clientes.

Sin embargo, la RSC no solo tiene aspectos positivos para la empresa, sino que la falta de acciones en este ámbito pueden generar grandes crisis de reputación que pueden ser decisivas para el éxito de una marca. Por ello, en el Grado Superior en Administración y Finanzas se estudian los principales ámbitos en los que suelen centrarse las acciones empresariales relacionadas con la Responsabilidad Social Corporativa, como el económico, el social y el medioambiental, siendo este último uno de los más valorados a día de hoy. Esto se debe a la creciente preocupación que existe acerca del cuidado de la naturaleza mediante la reducción de la contaminación, el uso de productos ecológicos o la mejora de las condiciones de vida de los animales.

Ventajas de la Responsabilidad Social Corporativa

Incorporar políticas de RSC puede suponer para las empresas una serie de ventajas entre las que se pueden destacar las siguientes:

  • Mejor reputación de la marca. Si los consumidores ven que la empresa es responsable con la comunidad y que respeta el medio ambiente confiarán más en ella y será más fácil que compren sus productos o servicios.
  • Fidelidad. Aquellos clientes que valoren como la entidad cumple con sus convicciones morales, desarrollarán un lazo mucho más fuerte con la marca y serán fieles a ella.
  • Atracción de inversores. Estos suelen depositar mayor confianza en aquellas empresas que tienen buena relación tanto con sus trabajadores como con el entorno que les rodea.
  • Facilidad de contratación de personal. Será más fácil encontrar trabajadores que quieran desarrollar su carrera profesional dentro de la empresa si se sienten identificados con los valores y actuaciones de la entidad. De este modo se sentirán parte de ella y elevará su motivación y fidelidad.
  • Diferenciación de la competencia. Estas medidas de responsabilidad social pueden suponer para la empresa una ventaja frente a sus competidores, ofreciendo quizás un producto muy similar y marcando diferencia por medio de sus valores.

Las empresas que desarrollan políticas de RSC normalmente consiguen establecer una posición mucho más sólida en el mercado, aumentando sus ventas y el reconocimiento de marca.

Ejemplos de acciones de RSC

La Responsabilidad Social Corporativa se ha convertido en una garantía para la buena reputación entre empresas de todo el mundo. De esta manera, podemos encontrar ejemplos en entidades de renombre, tanto españolas como extranjeras.

Uno de ellos puede ser el de Mercadona, que centra su política de RSC en el cuidado de las personas y el medio ambiente. Para ello, lleva a cabo prácticas como descargas nocturnas silenciosas para no molestar a los vecinos, desarrolla tiendas ecoeficientes donde intenta reducir el consumo energético y realiza donaciones periódicas a bancos de alimentos y otro tipo de asociaciones sin ánimo de lucro.

En el plano internacional, Ikea desarrolla su responsabilidad social basándose en un código ético de relación con el cliente. Asimismo, lleva a cabo acciones encaminadas a conseguir el ahorro de energía, como el uso de paneles solares o turbinas de viento, y la reducción de residuos en los hogares. También cuenta con una fundación que dona importantes cantidades de dinero todos los años para ayudar a niños y familias necesitadas.

Aunque solo las grandes empresas puedan llevar a cabo acciones de RSC con altos fondos, cada día son más las pequeñas y medianas empresas que emprenden políticas de responsabilidad social, realizando pequeños gestos que pueden ayudar a cambiar el mundo. Asimismo, el Técnico Superior en Administración y Finanzas a distancia conoce los beneficios de esta práctica y apuesta por su implantación en las pymes aunque se trate de aportaciones mínimas, ya que estas contribuyen de manera notable a la reputación de la marca.

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